Sin Sangre
«Se acurrucó a sus espaldas: llevó las rodillas hacia el pecho: alineó los pies hasta notar las piernas perfectamente acopladas, los dos muslos suavemente unidos, las rodillas como dos tazas en equilibrio la una sobre la otra, los tobillos separados por un suspiro: se encogió un poco de hombros y deslizó sus manos, unidas, entre las piernas. Se miró. Vio a una vieja niña. Sonrió. Caparazón y animal.»
— Alessandro Baricco
- Material Alambre, tela, cáscaras de semillas de girasol y lana
- Medidas 120 × 80 × 50 cm
- Año 2018